domingo, 10 de enero de 2010

EL REENCUENTRO CON COLOMBIA

Nuestro propósito es el de estar el 14 de marzo en alguno de los consulados de Colombia cercanos a la frontera, donde, todavía en el exterior, podamos votar por nuestros ideales. Dado que no estaremos inscritos formalmente, ese será apenas un acto simbólico. No se nos oculta que en la independencia que, según dicen, cumplirá ahora 200 años, votar ha sido siempre un acto simbólico. Por eso, con nuestro sufragio no respaldaremos a una determinada persona: respaldaremos una idea, una Colombia digna, una Colombia diferente. Y luego, el mismo día, sin que importe el resultado electoral, pasaremos el puesto fronterizo (“no borders, no nations”, dice la política en que creemos), e iniciaremos nuestro encuentro con la otra Colombia, la Colombia que jamás nos ha vuelto la espalda. No importa que hayamos perdido, decimos… aunque estamos seguros de nuestro triunfo


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1 comentario:

  1. Como decía ese señor que se me parecía tanto al otro señor Mosca "Colombia es una herida abierta que todos llevamos en el sitio donde llevamos el dolor". Por eso su candidatura me hace pensar en ella, porque su candidatira como ella son el principio de la palabra esperanza y no son más (y no son menos, diría yo) que el principio.
    "Mis palabras me llevarán a él".

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